Destruyamos el Mundo!

Las luna gemelas

Cuando el reducido grupo de Aristófanes, Uro y Taharqo llegan a las ciudades gemelas de Issus e Ipsus a bordo de La Estrecha, notan inmediatamente que cuelgan de cielo dos inmensas lunas llenas, y que los locales están muy preocupados por el asunto, extendiendo rumores sobre augurios malignos y catástrofes que se acercan como castigo a los lugareños por haber adoptado las costumbres griegas, abandonando a sus antiguos dioses y tradiciones.

Sin perder ni un segundo, Uro y Aristófanes se ponen a investigar, mientras Taharqo se queda en el barco. Tras hablar con Sadira de Ipsus, no tardan mucho en encontrar pistas que señalan a un antiguo templo, en mitad de una pequeña isla en el río que separa a las dos ciudades, y al cual acuden con premura.

En el Templo se encuentran con Ismenia de Issus y sus seguidores, en mitad de un extraño sacrificio ritual. Tras la interrupción y de intercambiar unas breves palabras, los cultistas se lanzan a atacar, pero no son rivales para la fuerza física de Uro.

Sin embargo, mientras se libraba la lucha, la sacerdotisa invocó una bruma extraña que la hizo desaparecer. Pero tras una “amable” charla con uno de los cultistas que seguía conciente, descubren que hay una puerta secreta que da a la parte superior del templo.

No costo mucho encontrar el pasaje secreto que daba a unas escaleras que parecían elevarse hacia el infinito.

Una vez que han subido las escaleras, se encuentran con una habitación muy extraña, llena de artefactos y artilugios extrañisímos, donde Memnón de Rodas parece estar durmiendo relajadamente, hasta que Ismenia le toma como rehén mientras le amenza con una daga y le grita que “despierte a sus guardias”.

Memnón, que parece no enterarse de nada dice unas palabras e inmediatamente tres estatuas extrañas cobran vida y se dirigen hacia los Uro y Aristófanes, pero tras caminar un par de metros, se desploman o se quedan inmóviles.

Ismenia entra en pánico y entra en un ataque de histería y tras amenazar e intentar abalanzarce sobre Uro, éste le hace presa y la paraliza.

Aprovechando que la situación parece estar en calma y bajo control, los personajes comienzan a hablar sobre este lugar, sobre el misterio de las lunas y sobre Vaumisa de Taga.

Memnón les explica que el es un “artesano” que ha creado un ejército de esas estatuas vivientes bajo el encargo de Vaumisa, y que ya ha enviado algunos a la ciudad de Ascalón, a cambio de recursos para poder investigar el cielo y otras cosas, y que precisamente, el misterio de las lunas gemelas se debe a uno de sus experimentos con espejos para poder observar y estudiar mejor los cielos.

Ismenia no da crédito a que sus secretos sean revelados tan facilmente y tras escapar de Uro decide quitarse la vida, ya que ha deshonrado a su maestro Vaumisa.

Uro y Aristófanes parecen quedar satisfechos con esta información y deciden que su próximo destino debe ser la ciudad de Ascalón.

Comments

CarloLedezma CarloLedezma

I'm sorry, but we no longer support this web browser. Please upgrade your browser or install Chrome or Firefox to enjoy the full functionality of this site.